En conversación con Mercado Negro, Sebastian Munaris, especialista de marketing de BBVA, explica el insight y la estrategia detrás de la campaña Soluciones de Cobro BBVA, que busca simplificar la experiencia de pago y acompañar a emprendedores y pymes en su crecimiento.
En un contexto donde los pequeños y medianos negocios enfrentan presiones constantes, desde la competencia digital hasta la informalidad del mercado, el acto de cobrar se ha convertido en mucho más que una transacción. Se trata de un punto crítico que define la continuidad de las operaciones, la relación con los clientes y, en muchos casos, la posibilidad de crecer o estancarse. Sin embargo, pese a su relevancia, el cobro suele ocupar un lugar secundario en la comunicación de soluciones financieras.
Frente a ese escenario, BBVA decide cambiar el foco. En lugar de hablar solo de tecnología o de herramientas, la marca pone el énfasis en el impacto real que tiene el cobro en el día a día de los negocios. Así nace su más reciente campaña, que plantea una idea clara: cuando cobrar deja de ser un problema, el negocio puede avanzar con mayor seguridad y previsión.
BBVA: el cobro como punto de verdad para el crecimiento
«Para los emprendedores y las pymes, cobrar de manera rápida, segura y sin complicaciones no es solo una necesidad operativa, sino el motor del crecimiento», explica Sebastian Munaris, especialista de marketing de BBVA. Desde esa premisa, el equipo identificó que el flujo de caja es el corazón de cualquier negocio, dado que sin ingresos constantes y previsibles, se detienen decisiones clave como la compra de mercadería, el pago a proveedores o la expansión.
El insight también revela una realidad extendida en el mercado, donde muchos comercios aún dependen del efectivo, lo que limita sus ventas y genera fricciones. En ese contexto, según Munaris, el momento del cobro se convierte en un «punto de verdad», un instante decisivo en el que el emprendedor percibe si su negocio avanza o se frena. La campaña toma ese momento crítico y lo resignifica, transformándolo en una ventaja competitiva.
Desde la narrativa, BBVA posiciona sus soluciones de cobro como facilitadoras de crecimiento, acercando la tecnología al terreno cotidiano del negocio. En este caso, no se trata de imponer innovación, sino de integrarla de forma natural en la rutina comercial, haciendo que el proceso de pago fluya sin obstáculos.
Traducir tecnología en beneficios concretos
Comunicar un portafolio tecnológico amplio, como POS, QR y soluciones digitales integradas, representa un desafío cuando el público no es experto y prioriza la practicidad.
«Nos diferenciamos dentro de la categoría con un mensaje que se enfoca en beneficios claros, no solo en tecnología. La campaña pone al frente lo que el negocio gana: adaptarse y aceptar cualquier medio de pago que sus clientes usen significa no perder ninguna venta, lo que se traduce en tener esa liquidez, incluso poniendo el valor que sus abonos los recibe todos los días del año», menciona Munaris.
Además, el enfoque incorpora una dimensión educativa. La omnicanalidad se convierte en una herramienta para explicar, mostrar y acompañar. A través de distintos formatos, la campaña presenta ejemplos de uso real, contenidos demostrativos y mensajes que generan confianza. «Las pymes hoy buscan entender antes de adoptar, y la estrategia incorpora contenido demostrativo, ejemplos de uso real, mensajes que brindan confianza y acompañamiento», concluyó.
El resultado es una narrativa que unifica el portafolio bajo la promesa de hacer del cobro un aliado del crecimiento. Así, BBVA no solo ofrece soluciones financieras, sino que se posiciona como un socio que entiende las tensiones diarias del negocio y propone respuestas concretas para superarlas.









