La casa francesa presenta una nueva colaboración que convierte la estética deportiva en una declaración de moda, en un momento clave de transición para la marca tras la salida de su anterior director creativo, Demna Gvasalia.
Hoy, la relación entre moda y deporte atraviesa una etapa mucho más avanzada. Ya no se trata solo de inspiraciones puntuales o licencias gráficas, sino de alianzas que reformulan la manera en que se visten las nuevas audiencias. En ese cruce, Balenciaga anunció una nueva colaboración con la NBA, que coloca al baloncesto en el centro de su propuesta creativa y refuerza el vínculo entre lujo y cultura urbana.
El lanzamiento marca, además, un punto de inflexión para la firma. Tras el cierre de una etapa creativa liderada por Demna Gvasalia, Balenciaga inicia un nuevo capítulo bajo la dirección de Pierpaolo Piccioli, quien retoma el diálogo con el cuerpo, el movimiento y la actitud como ejes centrales del diseño contemporáneo.
Balenciaga x NBA: moda desde la lógica de la cancha
La colección toma como referencia directa el imaginario del baloncesto profesional y lo traslada a un guardarropa pensado para la calle. Asimismo, las prendas priorizan siluetas amplias, proporciones relajadas y una construcción que privilegia la comodidad sin perder impacto visual. Camisetas, pantalones y chaquetas dialogan con la idea de movilidad constante, un concepto inherente al deporte y cada vez más presente en la moda de lujo.
El trabajo sobre el volumen resulta clave. Balenciaga propone cuerpos largos, hombros definidos y piezas que ocupan espacio, una decisión que conecta con la noción de presencia física asociada a los jugadores de la NBA. Lejos de buscar discreción, los looks apuestan por una estética dominante que entiende la vestimenta como una extensión del carácter.
En términos cromáticos, la colección se apoya en una paleta reconocible. Tonos vibrantes vinculados al universo visual del baloncesto conviven con el negro, un color histórico para la casa.










