El spot provocó una ola de apropiaciones creativas en redes, donde empresas de distintos rubros reinterpretaron el símbolo para ganar visibilidad.
Pepsi volvió al centro de la conversación global con una jugada que combinó nostalgia y provocación. De cara al Super Bowl LX, uno de los eventos televisivos más codiciados, la marca optó por reactivar el debate sobre el sabor y poner en cuestión el peso de las firmas en el histórico enfrentamiento Pepsi vs. Coca-Cola.
La acción no se quedó en la pantalla, sino que desencadenó una ola de reinterpretaciones en redes sociales, donde distintas marcas e incluso organizaciones tomaron el concepto de “elección” como excusa creativa para sumarse a la conversación. Más que una réplica directa, lo que emergió fue la apropiación del símbolo del oso polar.
El spot de Pepsi se convierte en lenguaje compartido
La pieza de Pepsi funcionó como catalizador de una tendencia muy común hoy en día, en la que las marcas leen la coyuntura cultural y reaccionan con rapidez. En ese contexto, el oso polar dejó de ser solo un personaje asociado a una marca para convertirse en un recurso narrativo compartido, disponible para ser reinterpretado y capaz de cruzar fronteras, industrias y tonos.
Polar Pilsen (Venezuela)
La marca cervecera aprovechó el momento para reforzar su posicionamiento local. En su video, el oso polar aparece disfrutando una Polar Pilsen, mientras el mensaje apela directamente al orgullo y la identidad del mercado venezolano.
Amaranto Café Bistro (Venezuela)
La cafetería venezolana llevó la narrativa al terreno del ritual cotidiano. En su pieza audiovisual creada por inteligencia artificial, el personaje encuentra calma y satisfacción lejos del ruido, reforzando el valor del café como refugio.
Ardilla & Juice (Colombia)
La marca colombiana apostó por el humor y la vitalidad. Su versión presentó un quiebre lúdico frente al cansancio del personaje, con el copy «Al final de todo el oso solo quería fruta», alineando su propuesta con frescura y naturalidad.
Universidad Católica de Cuenca (Ecuador)
Desde el sector educativo, la universidad reinterpretó el concepto de elección como una decisión de vida. El relato desplazó el foco del consumo hacia la identidad institucional, usando la comparación como vehículo para mostrar atributos académicos y experiencia universitaria.
Hula (Perú)
Desde el mercado local, Hula conectó la tendencia con el discurso de bienestar. La marca eligió una ejecución simple pero directa, apoyada en la sorpresa como argumento principal. El mensaje fue: «Él no lo vio venir. Y nadie… porque nadie espera que una soda saludable tenga ese sabor tan especial. ¿Y tú, ya la probaste?».










