Según el estudio “Consumer Insights Q4 2025”, de Worldpanel by Numerator, las principales ocasiones de necesidad por consumo se estructuran de la siguiente manera: esenciales (54%), indulgencia (22%), autocuidado (21%) y familia extendida (3%).
En 2025, Perú estuvo marcado por la crisis de inseguridad ciudadana y la inestabilidad política que alcanzó su punto más álgido con la vacancia presidencial de Dina Boluarte. Este contexto de fluctuación general en el país, los hábitos de consumo han cambiado, pero no precisamente de forma negativa.
De acuerdo con el estudio “Consumer Insights Q4 2025”, de Worldpanel by Numerator, la frecuencia anual de compra cayó de 321 a 291 visitas, pero el ticket promedio creció de S/20.2 a S/22.5. Esto mantiene al mercado peruano en terreno positivo, pese a lo descrito en el párrafo anterior.
Consumo estratégico
Hoy en día el consumidor responde a un comportamiento de compra en base a las ocasiones de necesidad de consumo dentro del hogar. De esa manera, segmenta la adquisición de productos en base a momentos y, por consiguiente, la mayor planificación e información se traduce en un mayor desembolso por compra.
En ese sentido, las principales ocasiones de necesidad por consumo están estructuradas de la siguiente manera: esenciales (54%), indulgencia (22%), autocuidado (21%) y familia extendida, como mascotas (3%). “Actualmente, el consumidor peruano prioriza compras mediante la mayor planificación e información de sus categorías. El valor por ocasión de compra se convierte en el nuevo motor de crecimiento”, explica Mauricio Cheng Matsuno, Country Manager de Worldpanel by Numerator.
Combinación lógica de compra
Por ello, el informe destaca a un comprador peruano más informado y planificador, que combina marcas premium y económicas según la ocasión. Entre el primer trimestre del 2023 y el último trimestre del 2025 las marcas premium crecieron 23% en índice de transacciones, mientras que, en paralelo, las marcas económicas crecieron 20%.
Al llevar esta idea a los canales de compra, las estrategias de precio y surtido se vuelven claves. Por ejemplo, en Mercados y bodegas, un 34% y 49% de las transacciones por artículo tienen un desembolso menor a S/3; Discounters y tiendas de conveniencia muestran que cerca 1 de cada 3 transacciones generan un gasto de S/3 a S/6; mientras que, en Supermercados y farmacias, 25% y 28% de las transacciones tienen un ticket entre S/10 y S/20.
Cabe destacar aquí que el canal online continúa creciendo con fuerza, especialmente en segmentos altos. Así tenemos que en el NSE A/B el canal online logra un 65% de penetración (+12 p.p.), mientras que, en el NSE C, la penetración en los hogares es de 46% (+9 p.p.).
“Este 2026, el desafío de las marcas y los canales será acompañar a un comprador más racional, informado y segmentado por sus principales ocasiones de consumo. La estrategia de valor, la arquitectura de precios y la diferenciación por canal serán esenciales para sostener el crecimiento”, comenta Cheng Matsuno.







