Una campaña de Walmart convirtió una votación en Facebook en un fenómeno viral que terminó llevando al rapero hasta la remota ciudad de Kodiak.
¿Qué pasa cuando una marca le pregunta a internet a qué Walmart debería ir Pitbull? En 2012, una campaña promocional de Walmart y Sheets Energy Strips terminó convirtiendo esa pregunta en una de las acciones más curiosas de marketing de la época.
La dinámica permitía que los usuarios votaran por la tienda que querían que visitara el rapero. Entre las opciones apareció Kodiak, Alaska, una de las ubicaciones más alejadas de la cadena. La idea de enviarlo hasta allí comenzó a circular en redes sociales y rápidamente se convirtió en una campaña paralela impulsada por los propios usuarios.
Internet decidió el destino de Pitbull
La iniciativa tomó fuerza después de que el escritor David Thorpe propusiera en redes enviar al cantante a la tienda de Walmart en Kodiak. La idea fue adoptada por otros usuarios bajo el hashtag #ExilePitbull, convirtiendo una promoción comercial en una especie de votación colectiva para decidir el destino del artista.
Cuando terminó la votación, el Walmart de Kodiak había conseguido más de 70.000 “me gusta” en Facebook y se convirtió en el destino ganador. La participación no estuvo motivada únicamente por los seguidores de Pitbull: algunos usuarios querían apoyarlo, otros buscaban alejarlo de sus ciudades y muchos simplemente encontraron divertida la situación.
El resultado puso a Walmart y a Pitbull en el centro de una conversación que la campaña original probablemente no había previsto. La broma había dejado de ser solo una dinámica promocional y ahora tenía un destino concreto: una pequeña ciudad de Alaska ubicada a unos 225 kilómetros al suroeste de Anchorage.
Pitbull decidió seguirle el juego a internet
Lo que convirtió la acción en una anécdota de marketing fue lo que ocurrió después. En lugar de quedarse en la respuesta digital, Pitbull cumplió con la votación y viajó hasta Kodiak para encontrarse con la comunidad que había terminado enviándolo hasta allí.
Durante su visita, participó en un evento comunitario en una base de la Guardia Costera, visitó a los trabajadores del Walmart local y recibió las llaves de la ciudad. Alrededor de 250 personas acudieron al encuentro, aunque el artista no ofreció un concierto.
Y hubo un detalle que resumió perfectamente el viaje: como regalo de bienvenida, Pitbull recibió un kit de supervivencia que incluía repelente para osos, una referencia directa al entorno de Kodiak y a su conocida población de osos pardos. El rapero permaneció aproximadamente tres horas en la ciudad antes de continuar con su gira y posteriormente agradeció la recepción de la comunidad.
La campaña terminó demostrando algo que hoy resulta mucho más habitual en redes sociales, pero que entonces todavía era poco común: una marca podía plantear una dinámica, dejar que internet tomara el control y convertir el resultado en una experiencia real. Walmart consiguió que una promoción de productos energéticos terminara siendo recordada por una historia mucho más grande: la vez que internet mandó a Pitbull a Alaska y efectivamente fue.









