Los metales preciosos consolidan su rol como activos refugio: el oro cotiza cerca de USD 4,450 la onza y la plata supera los USD 76, reflejando nerviosismo internacional por la situación política en América Latina.
En un contexto donde las tensiones geopolíticas vuelven a pesar sobre las decisiones de los inversos, los precios de los metales preciosos registraron un impulso notable este lunes 5 de enero en las principales plazas internacionales. El oro, considerado por los mercados como un valor de refugio frente a la incertidumbre, cotizó alrededor de USD 4,450 por onza, con un avance que supera el 2,5% frente a sesiones previas. Por su parte, la plata superó los USD 76 la onza, mostrando un salto de más de 5% en el mismo periodo.
La fuerte actitud defensiva de los capitales se produce luego de que fuerzas estadounidenses capturaran al dictador venezolano en una operación que ha intensificado las preocupaciones sobre estabilidad política en la región. En este escenario de riesgo, los metales preciosos recuperan su atractivo como instrumentos de preservación de valor frente a la volatilidad de los activos tradicionales.
Refugio ante la incertidumbre política y económica en América Latina
Analistas de mercado coinciden en que este repunte refleja tanto los efectos inmediatos de los acontecimientos en Venezuela como la percepción de los inversores ante un cuadro global todavía marcado por tensiones geopolíticas en diversas regiones. La reciente captura del dictador Nicolás Maduro ha generado inquietud sobre posibles repercusiones políticas y diplomáticas, reconfigurando las estrategias de portafolio hacia activos más seguros.
Cabe mencionar que, la respuesta de oro y plata no es aislada. Ambos metales ya estaban en niveles elevados tras un 2025 en el que cerraron con ganancias extraordinarias, oro con un rendimiento anual superior al 60% y plata con aumentos que superaron el 140%, respaldados por compras de bancos centrales, expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos e incertidumbres económicas globales.
Además de los factores geopolíticos, los mercados también miran de cerca próximos datos económicos, incluidos indicadores de empleo y manufactura en Estados Unidos. Las lecturas que ofrezcan estos reportes podrían influir en la dirección de las tasas de interés de la Reserva Federal, y por ende en el atractivo de los metales preciosos.









