El fallo del tribunal obliga a las empresas a pagar US$ 3 millones a una joven que denunció graves efectos en su salud mental tras años de uso intensivo.
Un jurado en el estado de California concluyó que las plataformas desarrolladas por Meta y Google contribuyeron a generar un patrón de uso adictivo en una usuaria que inició una demanda contra ambas compañías tecnológicas. En ese sentido, el tribunal ordenó el pago de una compensación económica de tres millones de dólares a la demandante, identificada en el proceso judicial como KGM.
La mujer, hoy de 20 años, argumentó durante el juicio que el diseño de ciertas funciones en aplicaciones como Instagram y YouTube incentivó un uso constante desde que era niña. Sus abogados sostuvieron que estos mecanismos reforzaron comportamientos compulsivos que terminaron afectando su bienestar psicológico.
Un veredicto que se suma a la presión judicial contra Meta y Google
Según informó Wall Street Journal, el jurado distribuyó la responsabilidad entre Meta y Google. La mayor parte del monto corresponde a Meta, que deberá cubrir el 70% de la indemnización, mientras que el 30% restante recae sobre YouTube, servicio perteneciente a Alphabet, matriz de Google.
Durante el proceso judicial también aparecieron como demandadas otras plataformas populares entre jóvenes, entre ellas TikTok y Snap, propietaria de Snapchat. Sin embargo, ambas compañías decidieron cerrar el caso antes de llegar al veredicto mediante acuerdos privados cuyos montos no se hicieron públicos.
Tras conocerse el resultado del caso, Meta y Google manifestaron su desacuerdo con la decisión. Francis Brennan, portavoz de Meta, afirmó que la compañía revisa sus alternativas legales. «Discrepamos respetuosamente con el veredicto y estamos evaluando nuestras opciones legales», señaló en una declaración enviada a medios.
Desde Google, el portavoz José Castañeda sostuvo una postura similar. El ejecutivo indicó que la compañía apelará el fallo y agregó: «Este caso malinterpreta a YouTube, que es una plataforma de streaming construida de forma responsable, no una red social».
La sentencia se anunció en un contexto de creciente presión legal hacia las grandes plataformas tecnológicas por su impacto en los hábitos digitales de los usuarios más jóvenes. En un proceso reciente, un jurado del estado de Nuevo México concluyó que Meta incurrió en prácticas comerciales engañosas con la seguridad en sus plataformas. El tribunal ordenó el pago de 375 millones de dólares en concepto de daños, decisión que la empresa también planea impugnar.








