Frente al auge de la inteligencia artificial, Hermès optó por priorizar la creatividad humana en el rediseño de su web. Su página oficial ahora luce coloridas ilustraciones inspiradas en animales acuáticos.
La inteligencia artificial brinda cada vez más oportunidades a las marcas para prescindir de las personas en determinadas actividades. Sin embargo, ese no es el caso de Hermès. La lujosa marca prefirió el estilo natural y elegante en su web que las excentricidades de la IA.
El rediseño de su página oficial apuesta por reforzar su posicionamiento de lujo con una web ilustrada íntegramente a mano. Así, no dudó en elegir una artista real para conceptualizar toda la propuesta con la que inician este 2026.
El nuevo diseño de la web de Hermès
La artista elegida, Linda Merad, creó una serie de cuadros a mano de diferentes colores inspirados en animales del mar. Las criaturas acuáticas fungen de accesos visuales a las distintas categorías de productos de e-commerce.

De esa manera, relojería, calzado o accesorios se presentan mediante escenas ilustradas en las que animales y productos conviven. Esto resulta poco usual en la industria de la moda, en donde predomina la estética hiperrealista.
La marca se enfocó en trasladar al entorno digital una sensación de materialidad y autoría humana, con un enfoque alineado a su identidad histórica vinculada al trabajo artesanal. La propia ilustradora mencionó que se apoyó en técnicas tradicionales, visibles en las texturas, trazos irregulares y ligeras imperfecciones de las imágenes finales.

El valor de la creatividad humana
La decisión de Hermès se da en un momento en el que la industria creativa pone en la palestra el impacto de la inteligencia artificial en la producción de contenidos visuales. La marca francesa apostó por el tiempo, oficio y talento artístico como elementos diferenciadores de su experiencia de marca.
La actualización de su web refuerza la narrativa de lujo basada en la artesanía y traslada el discurso al canal digital. Así, se demuestra que la creatividad humana sigue siendo un activo estratégico para construir valor y relevancia frente al auge de la inteligencia artificial.










