Electrolit desplegó ocho puntos de hidratación y más de 180 mil botellas y vasos durante el Maratón de Ciudad de México, además de activar experiencias para corredores y espectadores.
Electrolit convirtió al Maratón de Ciudad de México en un territorio para desarrollar una estrategia de marca que comenzó antes de la carrera y acompañó a los participantes hasta la meta. La compañía desplegó ocho puntos de hidratación a lo largo del recorrido y distribuyó producto tanto entre los corredores como entre las personas que acudieron a apoyarlos.
La activación también se extendió a los días previos con experiencias dirigidas a la comunidad runner. Entre ellas estuvieron el Shake Out Run, un recorrido de 5 kilómetros que reunió a embajadores y corredores en Café Drama, y el Carb Load, una cena previa al maratón organizada junto a la chef Regina Lozano para abordar la relación entre nutrición, carga de carbohidratos e hidratación.
Electrolit llevó la hidratación desde los 5K hasta la meta
Para el día de la carrera, Electrolit preparó ocho estaciones de hidratación para atender a los cerca de 30 mil corredores. El despliegue requirió más de 22 horas de montaje y contempló un volumen creciente de producto conforme avanzaban los kilómetros del recorrido.
La distribución reportada por la marca fue de 35 mil vasos en el kilómetro 5, 40 mil en el 10, 42.500 en el 15, 45 mil en el 20, 47.500 en el 25, 50 mil en el 30, 55 mil en el 35 y 60 mil en el 40. La presencia de Electrolit también alcanzó a quienes acompañaron la carrera desde las calles, ampliando el punto de contacto de la marca más allá de los participantes.
En la zona de meta, los corredores encontraron Electrolit frío para continuar con su proceso de recuperación después de completar la ruta. La experiencia se extendió a una Recovery Zone, donde había música, espacios para descansar y productos promocionales como peluches con forma de Electrolit.
Una estrategia que comenzó antes de la carrera
La participación de Electrolit no se limitó al día del maratón. El Shake Out Run funcionó como un primer punto de encuentro con la comunidad runner, combinando actividad física, hidratación y un brunch de bienestar en Café Drama. La presencia de embajadores ayudó a conectar la marca con corredores antes de la competencia.
A esta experiencia se sumó el Carb Load, una cena previa en la que la chef Regina Lozano abordó la importancia de la alimentación antes de una carrera, con especial atención en la carga de carbohidratos y su relación con una adecuada hidratación. La actividad permitió que la marca ingresara en una conversación vinculada con la preparación y no únicamente con el momento de competir.
Con esta estrategia, Electrolit construyó distintos puntos de contacto alrededor del maratón: preparación, recorrido, recuperación y acompañamiento del público. El producto estuvo presente en momentos concretos de la experiencia deportiva, mientras las activaciones y espacios de marca ampliaron su presencia durante todo el evento.










