El panel de Cantera, en The Influencer Program 2026, analizó cómo los influencers de distintas regiones pueden conectar con audiencias desde su identidad territorial y generar nuevas oportunidades para las empresas.
La descentralización del influencer marketing fue uno de los temas abordados durante la tercera ponencia del TIP (The Influencer Program), con el panel “Creadores de contenido fuera de Lima: la ventaja de contratar en todo el Perú”, orsiganizado por Cantera. La conversación reunió a Jorge Ramírez (JorGeek), Lizeth Atoccsa, Gianmarco Moreno y Valeria Rivero (Valelu), quienes compartieron sus experiencias como creadores de contenido y el papel que tuvo su vínculo con sus lugares de origen en la construcción de sus comunidades digitales.
Durante la sesión, los participantes explicaron cómo iniciaron sus caminos como creadores, qué tipo de contenido desarrollan y cómo lograron crecer conectando con personas que se identificaban con sus historias y territorios. El eje central del panel fue cómo la pertenencia local puede convertirse en un elemento diferenciador para los influencers y en una oportunidad para que las marcas desarrollen campañas más cercanas a distintas audiencias del país.
Los expositores coincidieron en que muchas veces las marcas priorizan creadores de Lima para sus campañas, dejando de lado perfiles regionales que cuentan con comunidades construidas alrededor de una conexión directa con sus ciudades y culturas. Desde su experiencia, señalaron que las empresas pueden encontrar nuevas oportunidades al trabajar con influencers que representen de manera genuina los espacios donde están sus consumidores.
La identidad regional permitió a los creadores construir comunidades desde la cercanía
Uno de los puntos centrales del panel fue cómo el sentido de pertenencia hacia un territorio puede convertirse en un valor dentro de la creación de contenido. Los participantes compartieron que mostrar sus localidades, costumbres y experiencias cotidianas permitió que personas de esos mismos lugares se sintieran representadas y generaran una conexión más cercana con sus contenidos.
Gianmarco Moreno contó su experiencia como creador vinculado a la selva peruana, especialmente desde Iquitos, donde desarrolla contenidos relacionados con su entorno y las vivencias de la Amazonía. En tanto, Valeria Rivero (Valelu), desde Arequipa, construyó una comunidad vinculada a su estilo de vida y a su relación con la “Ciudad Blanca”, incorporando elementos propios de su localidad en sus publicaciones.
Jorge Ramírez (JorGeek) y Lizeth Atoccsa también compartieron sus recorridos como creadores, explicando cómo sus contenidos fueron creciendo a partir de experiencias personales y temáticas con las que sus audiencias podían identificarse. En los cuatro casos, los expositores resaltaron que la autenticidad y la cercanía con sus comunidades fueron factores importantes para consolidar sus perfiles.
Las marcas pueden encontrar valor más allá del número de seguidores
Durante la conversación, los creadores señalaron que la selección de influencers no debería centrarse únicamente en métricas como la cantidad de seguidores. Para los participantes, las marcas también deben considerar la capacidad del creador para representar una comunidad, transmitir confianza y generar una relación real con las personas que consumen su contenido.
Los expositores explicaron que esa conexión con sus territorios fue precisamente uno de los factores que llamó la atención de las marcas, debido a que les permite acercarse a públicos específicos desde una comunicación más natural. La identificación que generan con sus audiencias se convierte en un atributo que puede aportar valor a una campaña más allá del alcance numérico.
El panel de Cantera planteó que el crecimiento del influencer marketing en Perú también pasa por ampliar la mirada hacia otras regiones del país. Apostar por creadores locales puede permitir a las marcas construir estrategias más representativas de la diversidad del consumidor peruano y conectar con comunidades que buscan contenidos donde puedan verse reflejadas.
El debate desarrollado en TIP evidenció que la influencia digital no se concentra únicamente en las principales ciudades, sino también en comunidades regionales donde los creadores han construido vínculos a partir de su identidad y experiencia cotidiana. Para las marcas, el desafío está en identificar perfiles que aporten valor desde su autenticidad y capacidad de conexión.








