Más de 100 supermercados de Coopérative U, Carrefour, Monoprix y E. Leclerc fueron afectados por un ciberataque que tomó el control de sus sistemas de refrigeración, provocando pérdida de alimentos frescos y congelados.
La mañana del lunes 12 de octubre, decenas de supermercados amanecieron con alteraciones en la temperatura de sus cámaras frigoríficas y congeladoras. Los empleados tuvieron que desechar gran parte de sus alimentos frescos y congelados al haberse interrumpido la cadena de frío.
Sin embargo, al día siguiente, el incidente se repitió y aumentó el número de puntos de venta afectados. Autoridades reportaron que el suceso fue provocado por un ciberataque coordinado a escala nacional. El hackeo masivo consiguió alterar los sistemas informáticos que rigen los dispositivos de refrigeración.

¿En qué consistió el ciberataque en Francia?
La BBC informó que los atacantes alteraron los sistemas de refrigeración a través del software Danfoss, el cual permitió a los ciberdelincuentes acceder de forma remota a los sistemas de control de las instalaciones frigoríficas.
Autoridades informaron que se manipularon los parámetros de funcionamiento y activaron ciclos de desescarche que elevaron significativamente la temperatura de los equipos, hasta alcanzar los 50°C en algunos casos.


El reporte oficial indica que alrededor de 180 supermercados fueron afectados: cerca de 100 establecimientos de Coopérative U, 80 de Carrefour, 20 de Monoprix y algunos de E. Leclerc. Cadenas como Intermaché optaron desconectar de internet sus dispositivos para contener el ataque y evitar nuevas incidencias.
Reacciones ante el sabotaje nacional
La Agencia Nacional de la Seguridad de los Sistemas de Información francesa (ANSSI) informó que, del lunes 12 al martes 13, se detectaron nuevas intrusiones contra equipos de refrigeración de Dixell. La ofensiva habría llegado hasta establecimientos de diferentes regiones de Francia, como Gradignan, Caen y Guipavas.

Por su parte, el ministro francés de Economía, Roland Lescure, estimó que el impacto habría afectado a unos 700 supermercados. Pese a la alta cifra, el abastecimiento alimentario nacional no se vería afectado.
Las autoridades francesas investigan el ciberataque con la ayuda de la agencia nacional de ciberseguridad ANSSI y el CERT-FR. Además, la Fiscalía de París abrió una investigación judicial a cargo de la Oficina de Anticiberdelincuencia.









