Tinder lanzó en fase de prueba la función Chemistry dentro de su aplicación para ayudar a conectar a parejas más compatibles. Gracias a la inteligencia artificial, los usuarios podrán recibir sugerencias de perfiles mejor alineados con sus intereses.
La inteligencia artificial llegó a las apps de citas y Tinder lidera su incorporación con el lanzamiento de Chemistry. Esta nueva funcionalidad promete hacer que los usuarios tengan experiencias aún más personalizadas dentro de la plataforma para encontrar pareja. La apuesta de la marca por la IA busca hacer frente a uno de sus problemas más conocidos: el interminable scroll.
Chemistry tiene el objetivo de unir a las parejas más compatibles dentro del aplicativo. Para ello, se basa en algoritmos de aprendizaje automático para conocer a profundidad a los usuarios y ofrecerles sugerencias más afinadas de acuerdo a sus intereses y hobbies. La nueva función de Tinder se apoya de la IA para conectar a un número reducido de perfiles que puedan complementarse, según sus estándares.
Chemistry en fase prueba
Tinder dio a conocer que esta herramienta se encuentra en fase prueba y únicamente está disponible para los usuarios de Australia. Si bien rompe completamente el modelo tradicional de Tinder —en el que múltiples usuarios aparecen en tu feed— la función busca plantear una nueva forma de interactuar dentro de la app de citas.

Según explicó Spencer Rascoff, director ejecutivo de Match Group, la herramienta permite que los usuarios únicamente reciban una o dos opciones seleccionadas. Esto se traduce en una experiencia menos abrumadora y más significativa para los usuarios. Y es que Chemistry utiliza algoritmos de aprendizaje automático para analizar a los usuarios mediante cuestionarios interactivos.
La nueva función de Tinder responde directamente al problema que presenta, principalmente, la Generación Z al utilizar el aplicativo: fatiga de deslizamiento. Estudios indican que este grupo etario tiene mayores niveles de burnout en aplicaciones de citas. Este sería uno de los motivos por el que la marca enfrenta nueve trimestres consecutivos en declive de suscriptores.
¿Cómo funciona la nueva herramienta de Tinder?
La función Chemistry se apoya en la recolección de datos mediante cuestionarios interactivos y el análisis, apoyado en el contenido de la galería del usuario (siempre y cuando haya autorizado). Tras activar la función, Tinder desarrolla una serie de preguntas de distintos ámbitos como: intereses, hábitos y rasgos de personalidad.

El mecanismo se basa en la inteligencia artificial para crear un perfil detalle y ajustado que detecta patrones, preferencias y estilos de vida. El objetivo es nutrir el perfil del usuario y mejorar la precisión a la hora de determinar compatibilidades. Con toda esta información, Chemistry limita el número de perfiles sugeridos y se concentra en mostrar solo opciones de gran afinidad.
De esta manera, Tinder apuesta por la inteligencia artificial como una herramienta para potenciar su aplicación y mejorar su propuesta de valor ante un mercado cambiante. El modelo Chemistry podía expandirse globalmente y hacer que la selección de las parejas sea más eficiente.










