La marca lanza en Qatar la campaña “Your place or ours?”, desarrollada por Saatchi & Saatchi, con la que replantea dónde se construyen los recuerdos infantiles y reactiva su vínculo histórico con el juego y la experiencia compartida.
En muchos hogares de Qatar, los cumpleaños infantiles dejaron de ser reuniones espontáneas para convertirse en producciones cuidadosamente orquestadas. Decoraciones temáticas, mesas diseñadas para fotografiar y una atención obsesiva al detalle definen celebraciones pensadas, en gran medida, para cumplir expectativas adultas. En ese escenario, McDonald’s perdió presencia como alternativa para festejar, desplazado por celebraciones privadas cada vez más sofisticadas.
Frente a esa transformación cultural, la marca decidió intervenir desde un ángulo distinto. En lugar de competir con el ideal de perfección doméstica, McDonald’s optó por cuestionarlo. Así nace «Your place or ours?», una campaña creada por Saatchi & Saatchi Qatar que propone una pregunta sencilla pero provocadora: ¿dónde se celebra realmente un cumpleaños desde la mirada de los niños?
McDonald’s y el juego como valor central de la experiencia
La campaña se construye sobre una tensión clara entre dos universos. Por un lado, el esfuerzo previo que realizan los adultos para organizar celebraciones impecables en casa; por otro, lo que los niños recuerdan una vez que la fiesta termina. Lejos de los globos, las temáticas o las mesas decoradas, la memoria infantil se fija en el juego, el movimiento y la interacción con otros niños.

El relato se despliega a través de piezas audiovisuales, gráficas y de exterior que contrastan ambos mundos sin necesidad de exageración. Las escenas domésticas reflejan preparación, orden y expectativa; las de McDonald’s, movimiento, caos y diversión genuina. La comparación funciona como recurso creativo y como argumento estratégico.
En Qatar, además, la campaña dialoga con un contexto cultural específico, donde la hospitalidad y la imagen social ocupan un lugar central. En lugar de confrontar esa lógica, la marca la rodea y desplaza el foco hacia el verdadero sentido de la celebración.









