El novedoso cambio expresa el propósito de Mapfre como una marca que conecta e inspira confianza basada en el cuidado a las personas, los nuevos retos del mercado, las nuevas tecnologías y visión del futuro, alineándose a las necesidades de sus clientes y la sociedad.
Con más de 90 años de trayectoria, Mapfre se transforma y presenta oficialmente su nueva identidad visual. Esta destacada acción no solo responde a los cambios constantes que rodean al mercado, sino también al contexto tecnológico, social y el compromiso de la marca con las necesidades de sus clientes.
En ese sentido, la compañía evoluciona la imagen que proyecta a la sociedad con una renovación de la marca, reafirmando su esencia y transmitiendo con mayor énfasis su actividad en los modelos y unidades de negocio.
Mapfre se transforma
En los últimos 15 años, Mapfre ha vivido un proceso muy intenso de transformación, destinado a atender los nuevos retos del mercado, obteniendo resultados claros: una marca que mantiene la esencia y el legado de una organización con más de 90 años de historia, pero al mismo tiempo se actualiza hacia una imagen moderna y audaz que refleja mejor la compañía dinámica e innovadora que es hoy.
Desde su planteamiento, el mensaje central del rebranding busca reflejar “la nueva era” que proyecta #MapfreVamosDondeVas y que conecta con el público: “Es la era en la que los seguros no están solo para cuando pasan las cosas, sino también para hacer que las cosas pasen”.
El spot que acompaña la campaña motiva a sus clientes a impulsarse a los cambios, dando un paso adelante y atreverse a recorrer nuevos horizontes con la compañía y el respaldo de Mapfre.
“La Mapfre de hoy en día no tiene nada que ver con la de hace una década y, sin embargo, habíamos mantenido la misma identidad visual que teníamos en el siglo XX. Había llegado el momento de que alineáramos la transformación interna con la proyección externa de la compañía”, señala Antonio Huertas, presidente de Mapfre.
Esta innovación refleja la prioridad que Mapfre otorga a sus clientes y otros grupos de interés, uno de los pilares que ha impulsado la adopción de su nueva identidad. Mapfre ha aprovechado con agilidad las posibilidades de la revolución tecnológica para afianzar una relación más cercana, personalizada y sencilla con quienes confían en ella, una proximidad que tiene su reflejo en la nueva marca, impulsando la llegada a nuevos públicos.

“Nos hemos transformado, y estamos preparados para competir mejor en un mundo digital y conectado y, como siempre, priorizando a las personas. Esto no va a cambiar, lo que sí evoluciona es la marca, para reflejar mejor todo lo que ahora somos y enfatizar aún más lo cerca que nos sentimos de los clientes y de sus necesidades”, resaltó Huertas.
Una marca global y un cambio significativo
Dentro de los cambios que presenta la nueva imagen de Mapfre, se visibiliza la evolución del icónico rojo, que es ahora más vibrante y decidido, destacando también el renovado logo del trébol, siendo más atractivo y actual, todo ello acompañado del uso de minúsculas, que transmiten cercanía. Cada uno de estos detalles refleja en su conjunto la energía y fortaleza de Mapfre, un aliado que hace que sus clientes puedan avanzar con seguridad.

Todo ello refleja en su conjunto la energía y fortaleza de Mapfre, un aliado que hace que sus clientes puedan avanzar con seguridad, con un socio cercano y confiable en el camino, capaz de adaptarse a las necesidades de los clientes en cada momento, cuidando a las personas y el entorno, y ayudándoles a avanzar en sus metas.
“Necesitábamos una nueva marca que proyecte mejor lo que ahora somos. Que exprese mejor nuestros valores, nuestros compromisos, nuestra manera de entender el negocio, priorizando siempre al cliente y estando siempre cerca cuando necesite conectar con Mapfre”, explica Antonio.
Una actualización progresiva en el Perú y el mundo
La actualización se llevará a cabo en las más de 4.600 oficinas que Mapfre tiene en el mundo, en canales digitales y otros activos como las distintas sedes de la compañía. Se comenzará por los elementos que la empresa considera más estratégicos, que incluyen las oficinas centrales o la presencia online, y a continuación se irá avanzando en el resto.
“El despliegue de la nueva marca se hará paulatinamente y de forma programada en los próximos trimestres en todos aquellos países en los que Mapfre esté presente con su marca y a todas las unidades que lleven Mapfre en su nombre. Lo hacemos así porque no necesitamos un cambio urgente de marca, sino una evolución que refleje mejor la compañía que ahora somos y conectar mejor con nuestros clientes”, explica Antonio Huertas.
Cabe precisar que la nueva marca se implementará de manera gradual en los próximos tres años en Perú y todos los países en los que está presente Mapfre de manera directa, siguiendo una estrategia que priorizará la adaptación local en cada territorio, asegurando que la nueva identidad de marca sea relevante y comprensible en todos los mercados.
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