La iniciativa, desarrollada junto a Ogilvy Singapore y David London, recupera obras que representan la menstruación y las exhibe en espacios públicos para desafiar los límites de lo que el mundo del arte considera aceptable.
Durante siglos, el arte ha representado conflictos, violencia y distintas formas de sangre sin mayores restricciones. Sin embargo, la menstruación ha quedado fuera de esa narrativa visual. Frente a ese contraste, Kotex lanzó «Art’s Missing Period» o «El período perdido del arte» en español, una campaña que busca evidenciar ese vacío cultural y abrir una conversación sobre los límites que aún persisten en la representación del cuerpo femenino.
La iniciativa reúne piezas artísticas que muestran el periodo menstrual y que, en distintos momentos, enfrentaron censura o rechazo. A través de una serie de intervenciones urbanas y contenidos audiovisuales, la marca propone revisar el lugar que estas obras ocupan dentro de la historia del arte y cuestionar por qué continúan generando incomodidad en espacios públicos y museos.
Kotex convierte la censura en tema central
La propuesta creativa surgió del trabajo conjunto entre David London y Ogilvy Singapore. Ambos equipos desarrollaron una plataforma que recopila piezas artísticas provenientes de distintas épocas, desde representaciones antiguas hasta obras contemporáneas que no lograron exhibirse en galerías o que fueron retiradas de exposiciones.
La campaña de Kotex despliega piezas OOH cerca de museos y espacios culturales para llamar la atención sobre aquello que tradicionalmente no se muestra dentro de las instituciones artísticas. Cada instalación incluye códigos QR que conducen a una galería digital donde el público puede explorar más de 40 obras relacionadas con la menstruación. Asimismo, la plataforma digital permanecerá activa durante un año y busca ofrecer un espacio permanente para artistas cuyas obras han quedado fuera de circuitos tradicionales.




Además de las intervenciones urbanas, Kotex incluye un documental que analiza la manera en que la cultura visual ha tratado la sangre dependiendo de su contexto. Mientras el arte ha normalizado escenas de violencia o guerra, las representaciones del periodo menstrual todavía encuentran barreras para su exhibición.







