La marca alemana recurre al humor y a un objeto de diseño funcional para reforzar su ritual de consumo y volver a instalar en la cultura popular que el licor solo se disfruta correctamente cuando se sirve helado.
Durante décadas, Jägermeister construyó uno de los rituales de consumo más reconocibles del mundo de las bebidas: servirse a –18 °C. Sin embargo, el hábito comenzó a diluirse. Cada vez más consumidores empezaron a tomarlo a temperatura ambiente, un gesto pequeño pero suficiente para poner en riesgo un símbolo central de la marca.
Lejos de responder con un mensaje correctivo o una campaña tradicional, la marca, junto a Marketsquare, decidió volver al origen con «The FingerMittens», una idea creativa que mezcla ironía y producto.
Jägermeister y el accesorio ridículo para un mensaje muy claro
El corazón de la campaña son unos pequeños mitones tejidos para los dedos, un objeto tan inesperado como memorable. Su función resulta simple y casi absurda al permitir sostener un shot helado sin que los dedos sufran. Ese gesto exagerado comunica mejor que cualquier aviso publicitario que el licor debe servirse bien frío.
La marca presentó el concepto con un corto audiovisual que trata el producto con una seriedad casi ceremonial, mientras juega con el humor y la contradicción. El frío se vuelve protagonista y el accesorio funciona como excusa narrativa para revalorizar la temperatura correcta.
Días después del lanzamiento, la marca anunciará un tutorial de tejido en redes sociales para que cualquier persona pueda crear su propia versión del accesorio. Así, la campaña dejará de ser un mensaje cerrado y pasaría a convertirse en una dinámica participativa que vive en bares, plataformas digitales y espacios culturales.
Los mitones también aparecen en bares seleccionados de Dinamarca, justo en el punto de consumo. Allí, el objeto cumple una doble función: protege los dedos y reactiva el ritual en el momento exacto de la decisión. Además, la marca habilitó su compra a través del sitio oficial de la campaña, extendiendo la experiencia más allá del bar.










