Fiebre fiu fiu

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Imagen: La República.

Amenaza con ser una epidemia y convertirse en pandemia. Solamente faltaría la declaración de ello por la OMS…

Esto no creo que tenga que ver directamente con la publicidad, pero sí con la comunicación.

El Perú es el país originario de la “Fiebre Fiu Fiu”, y nos hace saltar a la “fama” internacionalmente, por lo menos en las redes sociales y en boca de “influencers” de diversas partes del mundo (¡hay hasta una versión en chino!), que replican el “éxito”.

No tengo nada contra la música, ni las parodias musicales (algunas de las cuales me parecen muy divertidas), lo advierto desde el principio, pero como diría un gran amigo mío, “no es propio”, el que nos “afamemos” por algo así.

Es verdad que es un fenómeno lo que sigue sucediendo, pero en una época como esta de híper comunicación global, no debería sorprender mucho esta “viralización bebítica”, que dice bastante sobre nuestros “logros” y demuestra que las conquistas verdaderas del país y de nuestros paisanos –por llamativas e importantes que sean- no concitan la atención y en los medios –básicamente locales- ocupan un discretísimo espacio.

Siento que estamos lejísimos de cuando supimos que “El Cóndor pasa” era una de las canciones peruanas mundialmente más replicadas y recuerdo la emoción cuando Simon & Garfunkel la cantaban… Por si acaso, no estoy comparando la una con la otra, sin restarle mérito al “Bebito fiu fiu”, ni a Tito Silva, pero creo que entre un cóndor y un silbidito hay diferencias que van en favor del ave majestuosa.

No me voy a detener en los entretelones de este caso, donde la “política” nativa se une a la vida personal, llegando a involucrar a la justicia, al morbo que produce un “chisme” (que tal vez en otra parte no pasaría de eso) que se replica y multiplica, pero lo que sí quisiera hacer notar es cómo el “chisme” se multiplica de un modo casi exponencial y lo hace, fuera del país, sin conocer el trasfondo político-personal-judicial-“morbochismoso” del asunto.

¿Es que la letra es muy buena? ¿La música es excelente? Dudo mucho que un repetido sonsonete “letrístico” –con un símil como “pionono de vitrina”- o unas notas “raperas” parodiadas, sea cualquiera de las dos cosas. No soy un “purista”, ni me escandalizo fácilmente, pero creo que el asunto no da para tanto y el “ganador” finalmente es Martín Vizcarra, que, en una cebichería, fue asediado, fotografiado y aclamado, aunque, pensándolo bien, en este reino de la chatura y del pobre nivel de casi todo, el “Bebito Fiu Fiu”, sí es un “hit” porque anda en boca de casi todos, lo que me recuerda aquella vieja frase que dice “Coma caca, 500 millones de moscas no pueden equivocarse”. 

¡Gracias!

Hemos recibido tus datos.

Validar por WhatsApp