Lejos del formato publicitario tradicional, Rutero BCP apuesta por credibilidad, conexión emocional y contenido audiovisual para fortalecer el posicionamiento del banco como aliado del progreso en el país.
Cuando una marca busca posicionarse, corre el riesgo de quedarse en el discurso. Por ello, el Banco de Crédito del Perú opta por mostrar evidencia. Rutero BCP, su serie de YouTube que muestra cómo sus programas impactan en distintas regiones del país, convierte esas iniciativas en historias dentro de su territorio de marca. Conversamos con Vanessa Debernardi, gerente de estrategia de marca del BCP para entender cómo este contenido se integra a los objetivos de la marca.
Construir desde la evidencia
Rutero BCP responde a una lógica de contenido de largo aliento. “Tuvimos la idea de hacer esta serie en YouTube con el objetivo de comunicar lo que hacemos como banco y como aliados de todos los peruanos.”, explica Debernardi.

Más allá de la creatividad, el punto de partida ha sido la existencia de iniciativas con impacto real. Programas que impulsan la educación, la inclusión financiera y el apoyo a emprendedores se convierten en materia prima. “Rutero nace para poder compartir estos programas y transmitir lo que estamos haciendo como banco con impacto en el país.”, señala.

A través de estas iniciativas, la marca genera un impacto positivo y facilita el acceso a productos financieros como créditos o servicios en zonas alejadas. “Por ejemplo, el agente móvil permite llegar a lugares donde no hay agencias, brindando asesoría y educación financiera. Esto ayuda a que las personas puedan cumplir sus planes y mejorar su calidad de vida.”, enfatiza la vocera.

En esa línea, la estrategia para la producción audiovisual evita el lenguaje publicitario tradicional y desplaza el foco hacia las personas. “Buscábamos una narrativa no típica publicitaria, sino enfocada en los clientes. Son historias reales donde ellos cuentan cómo el BCP ayudó a transformar sus planes en realidad.”, afirma.
Insight, conversación y cercanía
El recorrido por distintas regiones también ha permitido al banco comprender mejor a sus audiencias. “El Perú es muy diverso y eso se refleja en nuestros clientes, que tienen necesidades distintas según su región y etapa de vida.”, comenta Debernardi.
Este aprendizaje impacta directamente en la propuesta del banco: “Tener esta visibilidad nos permite ofrecer productos más adecuados y responder mejor a sus necesidades.”, agrega.
Desde la estrategia de negocio, Rutero cumple un rol clave al conectar impacto social con crecimiento. “Buscamos ser aliados de nuestros clientes y del país. Además, el contenido genera cercanía e inspiración: “Se ve en las conversaciones en redes y en cómo más personas se acercan al banco.”.
Así, Rutero BCP plantea una premisa incómoda pero necesaria: sin impacto real, no hay historia que sostenga. “La clave es priorizar la credibilidad antes que la creatividad. Primero deben existir acciones reales y sostenibles; luego viene la comunicación.”, concluye Debernardi. Una hoja de ruta clara para marcas que buscan construir desde el propósito sin quedarse en la superficie.
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