A tres décadas de su debut, el recordado uniforme alterno naranja y gris del club londinense reaparece como punto de partida de una nueva línea de indumentaria casual desarrollada junto a Nike.
Durante mediados de los años noventa, el Chelsea FC sorprendió al fútbol inglés con un uniforme alterno que rompió cualquier lógica cromática asociada al club. Lejos del azul tradicional, la camiseta combinó tonos naranjas y grises con una estética disruptiva que generó rechazo inmediato entre parte de la hinchada y se convirtió en uno de los diseños más comentados de la época.
Treinta años después, ese mismo uniforme vuelve al centro de la conversación, ya no como prenda de competencia sino como una referencia cultural. Nike y el Chelsea lanzaron una colección lifestyle que recupera ese diseño como símbolo de rebeldía.
Un diseño que dividió a la hinchada y ganó estatus de culto
El uniforme alterno utilizado entre 1994 y 1996 marcó un quiebre en la historia visual del Chelsea. En una etapa donde muchos clubes apostaban por diseños conservadores, el equipo londinense eligió un camino opuesto: colores intensos, patrones poco convencionales y una identidad visual que no buscaba agradar a todos.
Con el paso del tiempo, esa decisión adquirió una nueva lectura. Lo que inicialmente generó polémica terminó asociado a una etapa de transformación deportiva e institucional del club, coincidiendo con su regreso a competiciones europeas y la llegada de figuras que reforzaron su perfil internacional. Esa carga simbólica permitió que la camiseta trascendiera su función original y se consolidara como un objeto de culto entre hinchas y coleccionistas.
«Return of the Rebel»: la colección de Nike para Chelsea FC
La colección transforma el diseño original en una línea de indumentaria casual que incluye camisetas, chaquetas, pantalones y sudaderas, todas atravesadas por referencias visuales de los años noventa. El escudo histórico del club reaparece como elemento central, acompañado por una paleta de grises y naranjas reinterpretada bajo códigos contemporáneos.
Más que un relanzamiento nostálgico, la iniciativa responde a la estrategia de ampliar el alcance de la marca Chelsea hacia audiencias que consumen fútbol desde la moda, la música y la cultura urbana. En ese cruce, Nike refuerza su posicionamiento como intermediario entre el archivo deportivo y las nuevas formas de identidad juvenil.










