A través de imágenes de personas reunidas en espacios como bares o salas de billar, la marca refuerza su narrativa centrada en el valor de los momentos compartidos.
Heineken más que una cerveza es el principal promotor del disfrute de los momentos auténticos. Con campañas, spots y otros soportes publicitarios, constantemente demuestra su intención de generar que sus fanáticos miren a su alrededor y valoren más a quienes los rodean.
Teniendo en cuenta esa poderosa narrativa, la marca ha lanzado una propuesta visual que destaca su producto como el acompañante en los eventos sociales, pero no como la razón de ser de los mismos. Y es que propone que, aunque en las reuniones pueda estar presente, la atención principal debe ponerse en la compañía que uno tenga.

Bajo el lema de “The best part of having a beer isn’t the beer ”, la campaña presenta cuatro piezas donde se muestran – casi escondidos – sus envases y se dota de mayor protagonismo a las personas que van a diferentes espacios de encuentro social, como pubs o cantinas.
Es preciso mencionar que si bien la cerveza si se logra ver, se presenta de una forma casi imperceptible. Situada sobre la barra de un bar, al ras de un billar o una mesa de centro bastante pequeña. Esto no es casual: es una forma metafórica de demostrar que el alcohol no debería ser el centro de atención.
Poco texto, mínima presencia de elementos de su identidad, pero fotografías donde sutilmente se resalta el color emblemático de la cerveza, son algunas de las características en las imágenes. Sin embargo, este estilo minimalista cumple de forma idónea su objetivo: que el espectador reconozca la verdadera razón por la que uno bebe cerveza.








