Con sus cajas sorpresa y lanzamientos limitados, Pop Mart convirtió a los Labubu en un fenómeno de marketing. Mientras el misterio y la escasez generaron viralidad, el interés genuino de estrellas del K-pop y celebridades impulsó su popularidad global.
Diiseñados por el artista de Hong Kong Kasing Lung y lanzada por Pop Mart, los Labubu forman parte de la serie «Monsters«, que se distribuye dentro de su popular línea de cajas sorpresa.
Cada figura mide aproximadamente 10 cm y se distingue por su diseño único: orejas puntiagudas, ojos grandes, extremidades cortas y una sonrisa traviesa con dientes. Esta combinación de elementos logra un equilibrio entre lo “feo” y lo “tierno”, convirtiéndola en una figura reconocible y atractiva para coleccionistas.
La estrategia de marketing detrás de los Labubu
La estrategia de marketing de Labubu se apoya en la psicología de las ‘blind boxes’. El misterio de no saber qué figura contiene cada caja activa un ciclo de dopamina en los coleccionistas, que sienten la necesidad de abrir una tras otra. Además, la búsqueda de figuras raras, metálicas o “secretas” aumenta la emoción y fomenta la compra repetida.


Los lanzamientos limitados y reposiciones controladas también juegan un papel clave. Pop Mart anuncia las fechas de lanzamiento a través de sus redes sociales, y las reposiciones suelen agotarse en minutos. Esta escasez deliberada genera un fuerte FOMO (miedo a perderse algo), manteniendo la marca siempre en la mente de los coleccionistas.
Además, la compañía complementa la estrategia con tiendas automáticas globales. Desde Shanghái hasta Los Ángeles, las máquinas expendedoras aparecen en centros comerciales, y las filas se forman horas antes del lanzamiento, convirtiendo la experiencia de compra en un evento social que refuerza la exclusividad del producto.

La viralidad comenzó con los unboxings, que rápidamente se convirtieron en contenido imprescindible. Los hashtags #Labubu y #PopMart acumulan más de 50 millones de visualizaciones combinadas, entre videos de ASMR, e incluso sketches divertidos.
Impulso de celebridades e influencers
El impulso de Labubu también vino del interés genuino de celebridades internacionales. Lisa de Blackpink, por ejemplo, publicó un video mostrando su llavero Labubu, y solo ese clip provocó un aumento del 30% en las ventas de Pop Mart en el sudeste asiático durante esa semana.


Otras estrellas como Rihanna y Dua Lipa fueron vistas cargando peluches gigantes de Labubu entre bastidores, lo que convirtió instantáneamente el juguete en un accesorio de moda y aumentó su visibilidad global.
Además, los microinfluencers también jugaron un papel importante, transmitiendo en vivo la apertura de cajas sorpresa y atrayendo a miles de espectadores. Estos ‘lives’ generaron hype en el mercado secundario y ayudaron a consolidar la imagen de Labubu como un fenómeno cultural y de marketing.
El impacto en cifras
La línea «Monsters» de Pop Mart experimentó una explosión de ingresos en el primer semestre de 2024, generando aproximadamente US $87 millones, de los cuales Labubu representó cerca del 20%. Estos números reflejan el éxito comercial de la figura dentro de la serie.

Las ganancias de reventa también son un indicador del valor percibido de Labubu. Las variantes raras o “secretas” se venden hasta tres veces su precio original en plataformas como StockX y eBay, y algunas incluso superan los US $100, consolidando como un objeto de deseo tanto para coleccionistas como para inversores en el mercado secundario.
El fenómeno también se refleja en el comportamiento del retail físico. En pop-ups en Australia, se registraron filas de más de 200 fans desde las 3 a.m., intercambiando figuras y acampando para asegurarse sus llaveros, demostrando que la fiebre por Labubu trasciende las redes sociales y se materializa en experiencias de compra reales.

De esta manera, los Labubu demuestran que las cajas sorpresa y ediciones limitadas generan emoción y FOMO, mientras que el contenido de fans y la atención de celebridades amplifican la viralidad, convirtiendo un simple juguete en un fenómeno cultural.






