La modelo encabeza la campaña de San Valentín 2026 de la firma, una apuesta que recupera referencias de una icónica sesión de Gisele Bündchen para conectar con una nueva generación.
Victoria’s Secret vuelve a jugar una de sus cartas más conocidas con el poder del imaginario. Esta vez lo hace de la mano de Hailey Bieber, una figura que conecta moda, negocio y conversación digital. La reciente campaña de San Valentín 2026 no se limita a presentar lencería; construye un relato que dialoga con el pasado de la marca y con las expectativas del consumidor actual.
El lanzamiento marca también el regreso de Bieber a las grandes campañas globales tras un periodo centrado en su vida personal y en el desarrollo de su firma de belleza. Su aparición no resulta casual, ya que Victoria’s Secret busca una embajadora capaz de encarnar sensualidad sin artificios y, al mismo tiempo, liderazgo cultural.
Hailey Bieber regresa a las grandes campañas
La propuesta visual rescata una escena reconocible para quienes siguieron el auge de la marca en los años 2000. La referencia directa a una sesión histórica con Gisele Bündchen no apunta solo a la nostalgia, sino a reforzar el ADN de Victoria’s Secret en un contexto donde la marca compite por relevancia más que por visibilidad. En redes sociales, el guiño funcionó como detonante inmediato de conversación.
Hailey Bieber aparece como protagonista absoluta de esta narrativa. La firma lo deja claro en su comunicación al señalar: «Porque el Día de San Valentín exige la energía de una protagonista.» y al definirla como «un ícono, una leyenda y ella es el momento».
En términos de producto, la colección apuesta por contrastes. La marca integra piezas románticas con encajes suaves, lazos y tonos claros, mientras reactiva códigos clásicos como el rojo intenso, los lunares y el negro profundo. Esta combinación permite que la lencería funcione tanto como prenda íntima como elemento de estilo cotidiano, una tendencia cada vez más presente en la moda urbana.










