El club portugués inauguró un hotel temático diseñado por FLH Hotels en Lisboa como parte de una estrategia que busca ampliar su alcance más allá del fútbol y capitalizar su identidad en nuevas industrias.
Los clubes de fútbol ya no se definen solo por lo que sucede dentro de las canchas. Hoy en día, las marcas compiten por relevancia global y la diversificación se vuelve una necesidad estratégica. Bajo esa lógica, SL Benfica dio un paso decisivo al incursionar en la industria hotelera con un proyecto que combina experiencia y negocio.
La iniciativa se materializa en un nuevo hotel ubicado en pleno centro de Lisboa, dentro de un edificio cargado de significado institucional. Asimismo, lejos de tratarse de una operación inmobiliaria convencional, el club plantea este espacio como una extensión física de su identidad, pensada tanto para hinchas como para viajeros que buscan una experiencia distinta.
Del estadio al turismo: Benfica apuesta por la diversificación
El proyecto nace de una alianza entre la fundación del club y un operador especializado en hospitalidad, una fórmula que le permite al Benfica trasladar su universo simbólico a un terreno ajeno al deporte sin perder coherencia de marca.

Cada una de las 56 habitaciones disponibles responde a un concepto distinto, inspirado en momentos, figuras y valores que marcaron la trayectoria del Benfica. Esta lógica se replica en los espacios comunes, donde la experiencia no se limita al descanso, sino que invita a recorrer la historia del club desde una perspectiva emocional y estética. El huésped no solo se aloja, convive con el relato.

La estrategia no ocurre en aislamiento. En Europa, otros grandes clubes ya exploran caminos similares para ampliar su huella internacional. Un ejemplo es el de Paris Saint-Germain, que ha desarrollado proyectos en el sector hotelero y lifestyle a través de acuerdos con grupos como Accor.










