El PBI avanzó impulsado por construcción, comercio y servicios, mientras el país enfrenta un nuevo proceso electoral y mantiene estabilidad inflacionaria y monetaria.
La economía peruana cerró 2025 con una expansión de 3,4%, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). El resultado consolida dos años consecutivos de crecimiento y confirma una recuperación sostenida tras la contracción registrada en 2023.
El desempeño se dio en un contexto político complejo, marcado por cambios presidenciales y la proximidad de elecciones generales en el país. A pesar de ese escenario, la actividad económica mantuvo dinamismo y acumuló 21 meses consecutivos de variación positiva.
Economía peruana: sectores no primarios lideran el avance
El crecimiento anual respondió principalmente al impulso de los sectores no primarios. La construcción registró una expansión de 6,7%, favorecida por mayor ejecución de obras públicas y recuperación de la inversión privada. Por su parte, el comercio avanzó 3,6% y los servicios crecieron 3%, en línea con la mejora del consumo interno.
La manufactura no primaria también aportó al resultado con un incremento de 1,9%. En el frente primario, el sector agropecuario aumentó 4,8%, apoyado en mayores cosechas de productos orientados al mercado externo y al consumo local. La pesca creció 2,9% por mayor desembarque destinado al consumo humano directo. Minería e hidrocarburos reportaron un avance de 1,4%, con mayor producción de cobre, zinc y plata, aunque el subsector de petróleo y gas mostró retrocesos en el último trimestre del año.
En diciembre, el PBI avanzó 3,8% interanual. Durante ese mes, la construcción destacó con una expansión de 12%, mientras la manufactura no primaria alcanzó un crecimiento de 6%. El comercio subió 4,9% y los servicios 3,3%, en línea con la recuperación de la demanda interna.
Indicadores adelantados refuerzan la tendencia. En enero de 2026, la demanda eléctrica aumentó 3,9% interanual. Las importaciones de bienes de capital crecieron 11,6% y acumularon 22 meses consecutivos de expansión. Las compras externas de bienes de consumo subieron 10,6%, mientras el indicador de big data vinculado al gasto registró un alza de 18,3%.
El Banco Central de Reserva del Perú mantuvo su tasa de referencia en 4,25%, en un entorno de inflación controlada y con el sol cercano a máximos de seis años. Para 2026, el Gobierno proyecta un crecimiento de 3,2%.
El proceso electoral previsto para abril podría introducir volatilidad en los próximos meses. Los peruanos elegirán a un nuevo presidente en un escenario donde ningún candidato aparece con mayoría suficiente para ganar en primera vuelta, lo que anticipa una segunda elección en junio. Aun así, los datos recientes muestran que la economía peruana mantiene tracción y se posiciona entre las de mejor desempeño en la región.







