De acuerdo con Recicla Consciente, el 47% de la población urbana estaría dispuesta a pagar un monto adicional por un envase reciclable. Así, el nuevo perfil de consumidor peruano se muestra dispuesto asumir mayores costos por alternativas que apunten a la sostenibilidad.
La sostenibilidad ya no es un atributo secundario, sino que se ha consolidado como un criterio relevante en la elección de marca. Así lo demuestra la reciente investigación de Recicla Consciente, la cual reveló que el 67,2% de la población urbana del Perú toma en cuenta que los productos vengan en envases reciclables e incluyan instrucciones para reciclar en sus empaques.
Además, el 47% afirmó que estaría dispuesto a pagar un monto adicional por un envase que sea reciclable. Por lo que, la sostenibilidad se ha convertido en un factor decisivo para el consumo. Cada vez más personas exigen productos reciclables, información clara y un compromiso ambiental real por parte de las marcas.
Atributos sostenibles impulsan decisiones de compra
De acuerdo con Mónica Montes, gerente de Sostenibilidad de Tetra Pak Andina, la sostenibilidad impacta directamente en la decisión de compra y reflejan el nuevo perfil del consumidor: uno más consciente del impacto de dichas decisiones, más atento a las características del envase y dispuesto a asumir mayores costos por alternativas con enfoque ambiental.

Ante este contexto, el envase se convierte en un activo estratégico. Factores como materiales reciclables, instrucciones claras de disposición final y diseños pensados para facilitar su recuperación influyen en la percepción de la marca. Para la industria, atender estas demandas no solo disminuye el impacto ambiental, sino que también refuerza la confianza de los consumidores y mejora su posición en el mercado.
Este cambio también está modificando la forma en que las empresas plantean sus modelos de negocio. En el caso del Perú, según Datum, el 52% de las compañías percibe la sostenibilidad como una oportunidad. De acuerdo con Montes, esto puede reflejarse en mejoras en la eficiencia operativa, una mayor diferenciación y el fortalecimiento de la propuesta de valor frente a los consumidores, así como ante las demandas de la industria de alimentos y bebidas y de los retailers.
La sostenibilidad se consolida como ventaja competitiva
La incorporación de soluciones circulares en los envases y en los procesos productivos se posiciona como una estrategia clave para reducir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, generar mayor valor para las empresas. “La sostenibilidad debe abordarse de manera integral, desde el diseño del envase hasta su recuperación y reciclaje. Cuando una empresa incorpora la circularidad desde el inicio, optimiza recursos y fortalece su competitividad”, añade Mónica Montes.

Este enfoque ya empieza a reflejar resultados concretos. En el Perú, durante 2025 se recuperaron 854 toneladas de envases posconsumo de Tetra Pak, equivalentes a cerca de 43 millones de unidades recicladas, lo que significó un crecimiento de 9% respecto al año previo. El avance evidencia una mayor articulación entre empresas, recicladores y consumidores, así como un fortalecimiento gradual de la cultura de reciclaje en el país.
El progreso también se replica en otros mercados de la región. Ese mismo año, en Colombia se reciclaron 4.400 toneladas de envases posconsumo, equivalentes a más de 221 millones de unidades, mientras que en Ecuador se recuperaron 2.909 toneladas, lo que representa más de 146 millones de envases reciclados.
En un contexto empresarial cada vez más competitivo, el debate ya no gira en torno a la necesidad de apostar por la sostenibilidad, sino a la velocidad con la que las compañías logran convertirla en un factor clave de diferenciación.







