“Reggaetón Sinfónico” llegará al Parque de la Exposición con una propuesta que combina orquesta y baile para resignificar los himnos de la era dorada del género urbano.
Lima se prepara para una noche que promete romper con las formas tradicionales de escuchar reggaetón. Este 28 de febrero, el género que dominó las pistas de baile en los años 2000 dará un salto inesperado hacia el terreno sinfónico, en un espectáculo que busca reinterpretar sus clásicos desde una puesta en escena ambiciosa en el Parque de la Exposición y cargada de memoria colectiva.
La propuesta no apunta solo al recuerdo, sino a la transformación. Reggaetón Sinfónico aterriza en la capital como una experiencia musical diseñada para quienes crecieron con estos temas, pero también para una audiencia que hoy consume el género desde nuevas plataformas y contextos culturales.
Una fusión entre orquesta, baile y cultura pop
El proyecto apuesta por llevar el reggaetón a un formato poco habitual en el circuito urbano: una interpretación en vivo acompañada por una orquesta sinfónica de más de 40 músicos y coros. El resultado busca ampliar la forma en que se perciben canciones que, durante décadas, se asociaron a discotecas y radios.
El repertorio recorre a los nombres que marcaron la identidad del género en su etapa de mayor expansión. Canciones emblemáticas de Daddy Yankee, Don Omar, Tego Calderón, Wisin & Yandel, Ivy Queen, La Factoría y otros exponentes de la vieja escuela adquieren nuevos matices gracias a arreglos orquestales pensados para amplificar su carga emocional y su potencia rítmica.
Lejos de diluir la energía del reggaetón, la propuesta busca reforzarla desde otra escala. Los beats que definieron una generación dialogan con cuerdas, metales y percusión sinfónica, mientras la producción visual con luces, efectos y visuales, acompaña el relato de una época que transformó la música latina a nivel global.
Reggaetón Sinfónico no busca legitimar el género desde la música clásica, sino demostrar su capacidad de adaptación y permanencia. En una ciudad como Lima, donde el consumo de música urbana convive con propuestas cada vez más híbridas, el show se instala como una señal clara de cómo el entretenimiento evoluciona sin renunciar a sus raíces.









