Las plataformas de streaming luchan a muerte por lograr un botón de acceso directo, y con su logo, en los nuevos controles remotos. Así garantizan visibilidad al alcance de la mano.

La recién concluida feria CES 2021 mostró toda una pléyade de mandos a distancia para televisores y dispositivos relacionados que tenían como denominador común la existencia de un botón de acceso directo a una o varias de las plataformas de streaming más populares.

Se trata de una tendencia que Netflix conoce bien casi desde sus inicios pero que apenas llega a otras marcas como Prime Video o Disney+. Y es una lucha a muerte porque implica no solo la negociación con las compañías tecnológicas sino la batalla entre las plataformas.

Colocar un botón con logo en los mandos a distancia se ha convertido en la panacea del product placement. Literalmente, es lograr la visibilidad del cliente al alcance de su mano. Y en época de pandemia, cuarentena y teletrabajo, cuando el tiempo en casa es casi total, la dependencia del control remoto también lo es, así que significa cercanía directa la mayor parte del día, todos los días.

Apuntan en un análisis en Protocol que los mandos a distancia de los televisores que llegarán al mercado en los próximos meses llevan incorporados atajos a diferentes funciones. Uno de LG tiene NFC para poder transmitir vídeos desde tu móvil y otro de Samsung placas solares para reducir el uso de pilas. También se verán controles con muchos botones de servicios de streaming. Es una batalla por el centímetro cuadrado.

En el CES se han visto mandos con todo tipo de cosas. Algunos incluyen hasta una variedad: Hisense tiene un botón para Netflix, pero también otros para Prime Video, YouTube, Tubi, Disney y Peacock.

Las teclas de marca no salen gratis y no son un elemento de buena voluntad de los fabricantes de televisores. Según los datos de Protocol, los streamers pagan sobre un dólar por cada mando que incluye el botón de su marca a los fabricantes. Es, al fin y al cabo, product placement.

Solo falta ver cómo se configura esta lucha de poder ahora que los propios fabricantes de televisores crean sus propias plataformas de contenidos.